Comodidad de lujo del castillo de Augill en Cumbria

estancia en un castillo

   Blog de Simon - vida en un castillo del país

     Mayo de 2009

Las dificultades de la propiedad del animal doméstico van siempre a ofrecer pesadamente en estas páginas. Generalmente, donde está implicada la muerte. Éste no es optimismo a ultranza en mi parte, aunque admita que hay una correlación directa entre el tamaño del animal doméstico y la disminución del sentimentalismo. Los lectores regulares sabrán del cuento de las evasiones de la hora de comer del conejillo de Indias recientemente fallecido de Emily y quizás conjeturarán el que era el extremo de pequeñas criaturas peludas en Augill.

Desafortunadamente una hija de ocho años tiene un efecto hipnótico sobre su padre y todo demasiado pronto después de que el fallecimiento de Molly nosotros esté apuntando nuestros nombres para dos ratones en la tienda de animales.

Ahora los ratones y los hoteles son raramente una combinación feliz. Y la combinación de ratones, de un hotel y de un gato joven está pidiendo apuro.

Intento una súplica final al lado lógico de Emily en la explicación de que la orden natural de cosas no presagiará bien para la longevidad de los ratones. Comparto mis sensaciones que los ratones se han elevado más allá de estado del animal doméstico y ahora muchos tienen un eminentemente más noble llamando la vida en laboratorios con los órganos humanos que crecen en sus partes posteriores pero no estoy consiguiendo a través. Comparto tan con ella la historia del ratón de campo que llegaba Harry, nuestro gato, traído en el hall de entrada del castillo apenas como familia americana.

Oh cómo es adorable es su ratón del animal doméstico, es tan doméstico, me dejó frotarlo ligeramente y se movió apenas dijo a uno de los padres de la familia que visitaba a Wendy. Grueso murmuró a uno de los adolescentes. Algo Wendy murmurada absolutamente notable pero inaudible que, fiable, no tenía ninguna idea allí era un roedor que estaba al acecho dentro de la puerta principal. Al examinar a la criatura ella descubrió más de cerca que Harry había traído de hecho en un ratón vivo que parecía absolutamente doméstico. No hacía ninguÌn esfuerzo para buscar el santuario detrás de bordear o debajo de los muebles, apenas temblando reservado. Y esto era apenas asombrosamente como, de las escaleras vino un aullido del horror de otros de los americanos en el descubrimiento de las piernas traseras del ratón desafortunado pobre dos en la alfombra. Gane en total de hecho.

Pero Emily es impasible y los ratones vuelven a casa. Tienen una nueva jaula elegante que ella ha comprado con su propio dinero suelto. Tienen alimento, una poca casa plástica con un apilado de chimenea (aunque cuando pido el Em si también tienen dos butacas y las bifurcaciones para tostar los molletes en el fuego ella me fijan con uno de esos fulgores reservados por las hijas para sus padres cuál dice extraño, viejos, fart y trabado encima de todos en uno) y una rueda con un chirrido irremediable como recordatorio constante a ellos y a nosotros del purgatorio de la vida como ratón prisionero.

Deben vivir en el dormitorio de Emily y parecer colocada absolutamente y contentada en su nuevo domicilio. Sin embargo, después de unas par de noches, los arreglos de vida de los ratones están bajo revisión. Apestan, las lamentaciones de Emily. Ella los iis al lado de se como están permaneciendo para arriba la mayor parte de el tomar de la noche gira la rueda del purgatorio y Harry se ha trabajado adentro a tal frenesí sobre el hecho de que hay dos comidas listas frescas para admitir la casa que él ha llevado la rociadura de la puerta del dormitorio de Emily con la esencia del entusiasmo puro. Ese apesta también, ella grita.

Los ratones se vuelven a poner al cuarto para uso general a condición que Emily puede traerlos en su dormitorio para jugar con.

Algunos días encendido, todo parece haber calmado abajo, excepto Harry. Es teatime de viernes y un banquete de boda está llegando. Compruebo a los niños me coloco y empujo mi cabeza en el sitio de Emily. Pues abro la puerta, los lanzamientos de Harry hacia fuera y allí son una escena de la carnicería y de la devastación. La jaula está en ella es lateral, allí es lecho y el alimento por todas partes y en el medio del ratón de la alfombra una está crispando, la otra está intentando conseguir en alguna parte, dondequiera, sí, usted lo ha conjeturado, en apenas un par de piernas.

Funciono a la puerta principal del castillo donde está huéspedes Wendy del saludo como soy media ocultación detrás de un árbol gesticulating violentamente a ella, imitando un ratón con los dedos para las barbas, llevando mis dientes y dibujando simultáneamente una raja a través de mi garganta. Ella no puede entender lo que estoy intentando decir pero entiende que esta clase de comportamiento no es buena para el negocio y no se apresura cada uno adentro. Finalmente, después salen de qué parecer una explicación algo apologética del temperamento errático de su marido a las huéspedes, ella y explico que ella debe distraer a Emily y pararla que entra su dormitorio mientras que aclaro la escena.

Qué sucede después entonces desciende en farsa verdadera. Cuando Emily descubre eventual qué ha sucedido ella primero dice ella odia el gato, después ella nos odie para comprar el gato, después ella dice ella odió los ratones de todos modos porque qué ella quiso realmente era un potro y convenido solamente los ratones porque no había potro en la tienda y entonces ella declara que debe haber un entierro inmediatamente.

Esto se arregla rápidamente. Se cava un agujero, los ratones se hacen estallar adentro y estoy apenas a punto de cubrirlos sobre cuando Emily dice que debe haber alguna momia cantante. La momia me mira, apenas me inclino en mis cavadores graves traspalo y ella suspira el suspiro de una madre que sepa que ella debe hacer lo que toma para el bueno de la familia. Y ella obliga tan con cuál ella demandas posteriores era la única cosa que ella podría pensar en y a través del césped mandila una interpretación móvil de la avenida Maria. Bajo mi mirada en el sepulcro para pagar mis respectos pasados a dos ratones y un par de piernas y de Emily asperja algunas margaritas adentro para la buena medida. Cuando miro para arriba a la asamblea entera de las huéspedes de la boda me presiono contra la ventana de la sala de estar y delante de ellas todas, sentada en el asiento de ventana, soy Harry y juro que él está sonriendo.